Relaciones sexuales dolorosas durante la menopausia y la perimenopausia: tratamientos que funcionan
9 de diciembre de 2025 10 de diciembre de 2025, 19:55Relaciones sexuales dolorosas durante la menopausia y la perimenopausia: tratamientos que funcionan

INTRODUCCIÓN
Es posible que te resulte incómodo hablar sobre las relaciones sexuales dolorosas o la dificultad para alcanzar el orgasmo. Sin embargo, estos cambios son muy comunes durante la perimenopausia y la posmenopausia, y los médicos lo vemos a diario, como cualquier otro síntoma. El dolor, la reducción de la lubricación y los cambios en la sensibilidad se deben a los bajos niveles de estrógeno y a los cambios en los tejidos vaginales y los nervios pélvicos. El mensaje más importante es sencillo: se trata de una afección médica y existen tratamientos que pueden frenar el deterioro continuo de los tejidos, evitando que los síntomas sigan empeorando.
PARTE 1 — ¿Por qué se producen relaciones sexuales dolorosas durante la menopausia?
1.1 Cómo los niveles bajos de estrógeno provocan dolor y cambios en el orgasmo
El dolor durante las relaciones sexuales (dispareunia) y la dificultad para alcanzar el orgasmo suelen aparecer juntos en la perimenopausia y la posmenopausia. Cuando los tejidos vaginales se vuelven más finos y secos, debido a la disminución de estrógenos, la actividad sexual puede resultar incómoda o dolorosa. Con el tiempo, el cerebro asocia la intimidad con la incomodidad, el deseo disminuye y el orgasmo puede volverse más difícil.
Esto no tiene nada que ver con el fracaso personal, la atracción o la calidad de la relación. Se trata de un cambio biológico causado por los bajos niveles de estrógeno y los cambios en el flujo sanguíneo, la elasticidad y la sensibilidad de los nervios pélvicos.
1.2 Cómo afecta el dolor durante las relaciones sexuales en la menopausia al placer
Los estrógenos mantienen los tejidos vaginales sanos, elásticos y bien lubricados. También favorecen:
- flujo sanguíneo hacia la zona genital
- pH y microbioma saludables
- colágeno y elasticidad de los tejidos
- función nerviosa y sensibilidad normales
Cuando los niveles de estrógeno disminuyen durante la perimenopausia, especialmente después de la menopausia, las paredes vaginales se vuelven más delgadas y la lubricación disminuye. El dolor durante la penetración puede aparecer gradualmente, incluso en mujeres que nunca antes habían tenido síntomas.
El orgasmo también puede cambiar si:
- Se reduce el flujo sanguíneo a los tejidos del clítoris y la vagina.
- disminución de la sensibilidad
- El dolor interrumpe la excitación.
- la ansiedad o la anticipación del dolor interfieren
Estos cambios se conocen colectivamente como síndrome genitourinario de la menopausia (GSM), una afección médica crónica pero tratable.
PARTE 2 — Tratamientos eficaces para el dolor durante las relaciones sexuales y la pérdida del orgasmo
2.1 Opciones de primera línea basadas en evidencia científica
El objetivo del tratamiento es restaurar la comodidad, la lubricación y la salud de los tejidos, permitiendo que la intimidad vuelva a ser placentera. El tratamiento es individual, dependiendo de los síntomas, el historial médico y las preferencias.
Las opciones basadas en la evidencia científica incluyen:
Estrógenos locales
(estradiol, estriol, promestrieno)
Este es el tratamiento de primera línea (primera opcion) para la sequedad vaginal y la dispareunia (dolor) cuando no hay contraindicaciones. Mejora la lubricación, la elasticidad y reduce el dolor.
Los estudios clínicos demuestran que las dosis bajas de estrógenos vaginales mantienen los niveles hormonales en sangre dentro del rango posmenopáusico y no estimulan el endometrio en las dosis recomendadas. Esto significa que solo actuan localmente.
DHEA (prasterona)
Aprobada para el tratamiento del coito doloroso en mujeres posmenopáusicas, la DHEA se convierte localmente en los tejidos vaginales y mejora la función sexual sin cambios significativos en los niveles séricos de hormonas.
Ospemifeno (SERM)
Un modulador selectivo del receptor de estrógenos que se toma por vía oral y que ha demostrado reducir la sequedad vaginal y el dolor, y en algunas mujeres mejorar el bienestar sexual.
Apoyo no hormonal
Los lubricantes y humectantes vaginales mejoran la comodidad y pueden usarse solos o con terapia hormonal.
Fisioterapia del suelo pélvico
Especialmente útil si el dolor ha provocado tensión muscular o ansiedad en torno a la penetración.
2.2 Cuando el primer tratamiento no funcionó
Algunas mujeres no responden completamente al primer tratamiento que prueban. Esto puede resultar frustrante, especialmente si se les dice que «no hay otras opciones». En la práctica clínica, es habitual ajustar la dosis, cambiar la preparación (por ejemplo, de comprimidos a crema) o combinar terapias de forma segura.
Los médicos ven esto a menudo: no es raro discutir opciones de segunda línea cuando los síntomas persisten.
PARTE 3 — Opciones emergentes cuando persisten los problemas de dolor durante las relaciones sexuales y los orgasmos
Para las mujeres que no pueden utilizar los tratamientos estándar o que no responden completamente a ellos, las terapias emergentes pueden ayudar en casos seleccionados. Las pruebas aún se están desarrollando, y estas opciones deben utilizarse bajo supervisión médica especializada.
3.1 Testosterona tópica
Algunos ensayos clínicos a pequeña escala y una revisión sistemática sugieren que la testosterona intravaginal en dosis bajas puede mejorar los síntomas en mujeres posmenopáusicas que toman inhibidores de la aromatasa para el cáncer de mama, al actuar localmente sobre los receptores de andrógenos en los tejidos vaginales. Sin embargo, los datos sobre la seguridad a largo plazo son limitados y este enfoque sigue siendo objeto de investigación. Solo debe considerarse bajo supervisión médica especializada.
3.2 Sildenafil tópico (mejora el flujo sanguíneo)
El sildenafil tópico (crema o gel) tiene como objetivo aumentar el flujo sanguíneo genital, lo que podría mejorar la excitación y la sensibilidad. Los estudios científicos proceden en su mayoría de estudios a pequeña escala, pero puede considerarse en casos seleccionados cuando otros tratamientos no han sido suficientes.
3.3 Cremas moduladoras del dolor
Algunos preparados tópicos pueden reducir la percepción local del dolor. Los estudios aún están surgiendo, y su uso debe ser supervisado por un médico con experiencia en menopausia.
Ninguno de estos tratamientos debe utilizarse sin orientación médica, ya que la seguridad, la dosificación y la idoneidad dependen del historial médico y los objetivos personales.
PARTE 4 — cuándo buscar ayuda
4.1 No hay nada de qué avergonzarse.
Las relaciones sexuales dolorosas, la disminución del placer y los cambios en el orgasmo son muy comunes durante la perimenopausia y la posmenopausia. Los médicos hablamos de estos temas a diario, al igual que hablan de los sofocos o la salud ósea. No hay motivo para sentirse avergonzada o sufrir en silencio.
Si un tratamiento no le ha funcionado, eso no significa que no haya otras opciones. Esta es una conversación que mantenemos habitualmente en la práctica clínica, incluidas las consultas online con mujeres que buscan una segunda opinión o preguntan por qué siguen teniendo sintomas.
4.2 Por qué es importante un plan personalizado
El dolor sexual y las dificultades para alcanzar el orgasmo pueden tener muchos factores contribuyentes:
- cambios hormonales
- salud del tejido vaginal
- dinámica del flujo sanguíneo
- tensión del suelo pélvico
- historial de medicamentos
- tratamiento oncológico
- impacto psicológico
- contexto de la relación
Un plan personalizado te permite explorar qué está causando tus síntomas y qué tratamientos basados en la evidencia científica son los más probables de ayudarte, de forma segura.
Reserve una consulta privada para explorar opciones personalizadas y basadas en la evidencia científica.
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Referencias
- Bell R, et al. Una revisión sistemática de la testosterona intravaginal para el tratamiento de la atrofia vulvovaginal. Menopausia 2018 .
- Gandhi J, et al. Síndrome genitourinario de la menopausia: resumen de las manifestaciones clínicas, la fisiopatología, la etiología y el tratamiento. American Journal of Obstetrics & Gynecology. Diciembre de 2016.
- NICE (Instituto Nacional para la Salud y la Excelencia Clínica). Resumen de la evidencia: Prasterona para el tratamiento de la dispareunia en la menopausia.
¿Es normal tener relaciones sexuales dolorosas durante la menopausia?
Es común, pero no «normal». Está causado por un nivel bajo de estrógenos y se puede tratar.
¿Por qué cambió el orgasmo después de los 45?
El estrógeno y el flujo sanguíneo disminuyen, los tejidos se vuelven más delgados y el dolor puede interrumpir la excitación. La ansiedad por el malestar también puede alterar la respuesta sexual.
¿Los estrógenos vaginales, entran en el torrente sanguíneo?
En estudios clínicos, las dosis bajas de estrógenos vaginales mantienen los niveles séricos dentro del rango posmenopáusico. Esto significa no aumenta los estrogenos en otros tejidos.
¿Puede el sildenafil ayudar a las mujeres después de la menopausia?
El sildenafil tópico puede mejorar el flujo sanguíneo y la sensibilidad, pero no es un tratamiento de primera línea.